Wow! Casi dos años desde mi último post...
Hoy mientras me preparaba para ir al super a comprar la despensa de la semana, miré por la ventana de mi balcón y al ver la lluvia caer por un momento, me dieron ganas de volver a escribir y compartir lo que ha pasado en mi vida en estos ùltimos años.
Bueno, qué ha pasado en este tiempo?
Bastantes cosas interesantes.
Primero, sigo viviendo en la ciudad de Charlotte. Ciudad de tamaño medio y de tono conservador. A diferencia de mi estancia en Alemania, siento que esta vez no me he integrado tanto a la cultura. Creo que eso se debe a que por los primeros seis meses no ganaba como esperaba y el salir y relacionarme con gente del trabajo afectaría mi presupuesto mensual. Por ello, me fui aislando. A los seis meses mi situación financiera mejoró un poco (aunque aún no podía pagarme unas vacaciones a Europa como cuando vivía en México). Hoy me siento financieramente mejor.
Mi vida aquí se traduce en +50% trabajo, 30% dormir y el resto ejercicio o entretenimiento.
Emocionalmente estoy (por alguna extraña razón) en una relación a distancia con Ms. B. (aunque siempre me dije a mi mismo que no volvería a hacerlo).
Los últimos dos años de mi estancia aquí los he dedicado completamente al trabajo, al final esa fue la razón por la que decidí mudarme a los Estados Unidos de America: para aprender de una de las personas que más me han inspirado: Mr. J.
Durante este tiempo tuve mis altos y bajos emocionales. Poco después de comenzar la relación con Ms. B., estaba decidido a terminarla - principalmente porque cuestionaba la realidad de nuestra relación y al mismo tiempo dudaba de ella: en verdad quería de nuevo tener una relación a distancia? Con todas sus desventajas? No estar juntos más que de manera digital una o dos horas al día y vernos dos veces al año por menos de diez días? Mi parte análitica me decía que nada de eso tenía sentido. Mejor concentrar mis “esfuerzos” en el mercado local y conocer a alguien. Tuvimos un momento de crisis por mí y decidimos vernos, así que ella vino a Charlotte y fuimos a Savannah. Al final no quería separarme nuevamente de ella.
En Otoño viajamos nuevamente juntos a través de Washington D.C., New York y Baltimore. Puede se que hubiera necesitado más días en Nueva York, pero la ciudad que prefiero hasta ahora fue Washington. Como Mexicano y de la CDMX (antes DF) pensé que preferiría Nueva York. No sé si fue por mi edad o la tranquilidad que busco en mis siguientes años, pero Washington se me hizo una ciudad donde me gustaría vivir, puede ser que el ambiente intelectual, cultural y de fiesta hayan sido los que me gustaron de esa ciudad.
Después de esas vacaciones, la vida regreso a su estado normal: trabajo, ejercicio y dormir. Hasta finales del 2016.
Para comenzar el 2017 decidí ir a México, pasar Navidad con mi familia y celebrar en la playa con Ms. B. Por ello fuimos a Pie de la Cuesta, cerca de Acapulco. Días (o un día, no recuerdo) antes de mi vuelo de regreso, fuimos nuevamente a lo que ya es mi tradición anual de espiritualismo (al menos así lo considero) en Tepoztlán: una sesión de temazcal seguida de unos buenos masajes con el buen Rogelio y su esposa, Aida. Este año, pedí concentrar mis energías en el ambiente laboral (el lanzamiento del convertidor de torque es el mayor reto), claridad para mi futuro (Automotores o Schaeffler) y lograr una estabilidad emocional.