sábado, 16 de noviembre de 2013

Ámonos a la aventura!

Después de 355 días regresaré a mi segundo hogar: Alemania.
Un viaje que no hubiera pasado por mi mente, si no hubiera recibido su vista en mayo.
Siempre había escuchado que una relación a distancia era imposible. Sin embargo, decidí intentarlo esta vez y ahora conozco las complicaciones - desde mi perspectiva - más importantes: afecto tácito y contacto físico.
Los primeros meses fue sencillo, los demás ya no tanto.
Y así, después de siete meses de relación a distancia, comunicación diaria por whatssapp y de fines de semana de skype, volveré a ver a esa persona cara a cara.
Ahora que faltan poco más de tres semanas, estoy en una situación de éxtasis emocional. No hubiera imaginado que sería tanto el deseo después de tantos meses - y eso me intriga totalmente -. ¿Será posible que sea algo más que una simple relación? 
En los planes - con horizonte a 20 años - me he visto junto a ella. 
Me he imaginado el momento del reencuentro: mi mirada que expresa más que palabras, mi corazón latiendo fuertemente y mi respiración se acelera.
Tres semanas en las que probablemente reciba ese cariño que he necesitado durante todo el año. Tres semanas en las que tendré una compañera real. 
Aún así mis sentimientos serán monitoreados. No mantendré una relación a distancia - y espero que ella tampoco- en caso de que mis sentimientos sean realmente intensos.